Lo Más Reciente

Cosas que puedes hacer para arreglar tu relación

Cosas que puedes hacer para arreglar tu relación

Tener una relación es cuidar un árbol que sólo sobrevive si tiene raíces fuertes. El amor es el agua que mantiene su vitalidad, pero son necesarios otros nutrientes para que crezca: compasión, empatía, comunicación y lealtad.

Es un hecho que en ocasiones habrá temporadas difíciles o situaciones en las que podemos herir los sentimientos de nuestra pareja; sin embargo, lo más importante es procurar y desear el bien del otro.

Lisa Milton, CEO y fundadora de AZAP, plataforma en línea para enviar diseños florales, nos platicó que ''establecer un vínculo romántico con alguien requiere de una profunda empatía. Resulta esencial comprender que es válido lo que no le gusta o le duele a la otra persona. Si hubo algún conflicto, lo primero es escuchar. Lo segundo es pedir perdón sinceramente, pues si es una disculpa vacía, no tendrá efecto. De acuerdo con un estudio, las disculpas efectivas se basan en la aceptación de la responsabilidad, la condición principal para abrir una puerta hacia la reconstrucción''.

En ese caso, hay que aceptar cuando cometemos errores y reparar el daño. Pensando en esto, la Lisa Milton nos compartió 4 consejos para revivir y arregalr nuestra relación:

¡Toma nota!

Frases reparadoras y preguntas correctas


La reconstrucción emocional comienza con las palabras. La otra persona se sintió herida y tiene derecho a ser escuchada. Eso no quiere decir que coincidirás con cada cosa que diga, pero cuando se trata de sentimientos no hay verdad o mentira, las experiencias son únicas y válidas por igual. El punto es comprender que todos percibimos diferente, pero querer a alguien es intentar comprender su perspectiva.

Lo que puedes hacer: escoge palabras conciliadoras y pregunta. Frases como ''Vamos a encontrar una solución'', ''Lamento no haber tomado esto en cuenta'' o ''No me gusta que seas infeliz, entiendo que te molesta'', pueden sanar profundamente. Escucha con atención.

El espacio salva


Cuando estamos mal con nuestra pareja, a veces nos sentimos preocupadas y queremos reparar el problema rápidamente, por lo que insistimos. Esto puede ser contraproducente, ya que se sentirá presionado, lo que ocasionará que no pueda pensar en el problema con la cabeza fría.

Lo que puedes hacer: ¡No tengas miedo de dar un espacio! Tal vez sientes que si no arreglas el asunto de tajo será peor; pero dejar que las personas tengan sus propios procesos es saber respetar. Dale un respiro, en algunas ocasiones el tiempo y el silencio son imprescindibles.

Más allá de las palabras


Las acciones son tan fuertes como las palabras. A veces un gesto que saque una sonrisa puede ser el inicio de un acercamiento. En un momento sensible nos gusta tener la certeza de que, a pesar de todo, lo que perdura es el amor, y no está de más hacérselo saber de manera original.

Lo que puedes hacer: un abrazo inesperado, una carta o incluso enviarle un detalle es otra manera de decir aquello que llevas dentro. Si bien esto no resolverá el problema, el cariño alivia el momento.

Evalúa tu comportamiento


Cuando cambias tu actitud, se modifica todo. Sé responsable de lo que haces, dices, así como de tus cargas emocionales. El bienestar con uno mismo repercute en la mayor parte de los ámbitos de la vida, y eso es algo que las personas a tu alrededor pueden notar. Reflexionar es un acto de amor hacia ti y hacia tu compañero.

Lo que puedes hacer: evalúa la situación y determina tu papel. Ve tus patrones, toma posesión de tu parte, sé consciente de tus sentimientos. A partir de esto, piensa de qué manera afecta en tu manera de relacionarte. Ser una persona con capacidad de análisis te permitirá llegar a buenos acuerdos para las dos partes.

Las relaciones se basan en el entendimiento mutuo: se trata de darle un lugar a la voz y la experiencia de tu pareja para que cuando haya malentendidos o tensión, ambos encuentren una manera sana, respetuosa e inteligente de resolverlo. La clave está en sentir con el corazón del otro, así como de tener la confianza de que estás con alguien que cuida de tus sentimientos. Así, tendrán el abono necesario para que la convivencia y el amor florezcan.

Vía: Veintitantos.