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Señales que indican que tu ligue no está tan clavado como tú

Señales que indican que tu ligue no está tan clavado como tú

Vamos a ser sinceros: a él no le gustas tanto. ¡Ouch! Aunque a veces queremos negarlo y cerrar los ojos a la verdad, hay señales evidentes que nos muestran que a tu date le interesas mucho menos de lo que te gustaría.

“Ser la persona que más da en una relación, no importa de qué tipo, no es necesariamente malo, pero tenemos que aprender a identificar cuando la otra persona no quiere lo mismo que nosotros, lo que causa una interferencia en la dinámica”, comenta Rocío Cardosa, Project Manager de AdoptaUnChico. “Hay que hablarle con la verdad y dejar las cosas en claro antes de que todo se complique. Es mejor atacar el problema directamente”.

Esto no quiere decir que ya te quieras casar con tu ligue mañana, sólo es un hecho casi indiscutible que la sintonía en las necesidades y deseos hace que dos personas fluyan mejor. Por eso, antes de que tus amigos te apliquen un “amiga, date cuenta”, te dejamos una mini guía de las cosas que pueden estar indicando que tal vez es momento de darle vuelta a la página.

Ejercicio de sinceridad: te recomendamos ir palomeando aquellas que te hayan aplicado o te suenen familiares, y si al final tienes más de tres características seleccionadas, lo mejor será que te replantees la situación.

“Oye, es que se acaba de lastimar la rodilla mi primo, no podré ir”

No importa si es lunes o sábado, si es en la noche o es cerca de su casa, si tu ligue se la pasa cancelándote los planes, es porque no le emociona tanto verte o no está dentro de sus prioridades. Pero hay que hacer una aclaración importante: hay personas que tienen muchos compromisos y un estilo de vida agitado; sin embargo, existe una visible línea que indica la diferencia entre estar muy ocupado y cuando alguien da puras excusas para no quedar.

“Ay, disculpa, no vi tu mensaje”

A todos nos ha pasado que nos llega un WhatsApp y nos da flojera abrirlo en ese momento. Total, ni que fuera tan importante. Después lo olvidamos y se va apilando debajo de otras conversaciones más relevantes, hasta que se pierde en ese hoyo negro extraño de la indiferencia. ¿Estamos de acuerdo que si alguien nos tiene enganchados no perdemos la conversación? Por lo tanto, si se tarda horas e incluso días en responderte, puede ser una alarma roja. No se trata de obsesionarnos porque nos conteste a los pocos segundos de que le escribimos, pero un “¿cómo estás?” no le quita ni un minuto.

“No creas que no quiero invitarte a salir, sólo no he tenido tiempo”

En este emocionante capítulo de “Sólo está jugando” traemos el típico caso en el que tú tienes que tomar la iniciativa. Eso no quiere decir que no te conteste o que deje de asistir a sus citas, sino que parece que el otro no da el primer paso nunca. Un mensaje, una foto o mínimo una señal de humo… Si la dinámica continúa porque te esfuerzas demasiado en ello, parece que estás remando en soledad.

“Es que casi no uso esa red social”

Nosotros sentimos cuando nos están ocultando algo: no te acepta en redes sociales, no le cuenta de ti a sus amigos, no te invita a los lugares que frecuenta, nunca ha sugerido que se vean en su casa y ni imaginar que te presente con su familia. Si tienes muy poco acceso a su vida personal, resulta evidente que eres algo pasajero, por lo que no te quiere tan cerca. Ya dependerá de ti si aceptas esa circunstancia y lo que implica, o no es lo que buscas. Esto es especialmente notorio si se conocieron en una dating app y sólo interactúan por ahí.

“Es buena opción, pero prefiero ir a mi bar favorito…”

Cuando sales con alguien la magia radica en conocer paulatinamente a la otra persona, descubrir los intersticios de su interior, su historia, sus gustos. Es por eso que resulta placentero que nos diga cuál es su comida predilecta o a dónde le gusta ir de fiesta, pero si sólo se trata de él, aguas, se ha activado el detector de patanes. Ser egoístas y pensar en nosotros no es algo esencialmente negativo, de hecho el autocuidado nos hace ser más estables. Sin embargo, cuando una persona antepone lo que quiere todo el tiempo sobre los demás, es claro que tiene problemas para compartir y construir una convivencia sana. Si sólo comen, hablan, ven y hacen lo que él desea, no le interesa tanto tu persona, sólo estar acompañado.

“Eso no sucedió así, estás exagerando”

Es cierto que cuando estamos en una etapa temprana de salir con alguien, en general las cosas son fáciles, pero no existe un seguro que garantice que no se pueden presentar malentendidos o roces. Si le has tratado de comentar a tu ligue cómo te sientes, si algo no te gusta o tienes una inquietud y él responde de manera negativa o lo niega, ¡cuidado! Se trata de una táctica de manipulación. Con el nombre de gaslighting, esta práctica consiste en negar la experiencia/sentimientos de otra persona, tachándola de exagerada, dramática o que de plano ni siquiera pasó. Esto sólo demuestra que no toma en cuenta tus sentimientos, por lo que mucho menos le importarán otras cosas de ti.

“Es que así estamos bien, yo no creo en las relaciones”

Si su relación fue avanzando y te diste cuenta que querías formalizar, tienes el derecho de platicarlo con tu date. Aquí hay dos opciones: si en un principio te dejó en claro que no estaba interesado en tener un compromiso, tienes que ser consciente de que probablemente no cambió su postura, por lo que no te engañó ni jugó contigo. La otra es que no hayan hablado sobre eso en concreto, pero si lo mencionas y te responde cosas como “Las relaciones no son para mí”, “No estoy preparado”, “Creo que es muy pronto, hay que ir viendo” o “Sigo muy herido por mi pareja anterior, no puedo”, es claro: no quiere, punto.

¿Cómo evalúas la dinámica con tu date? ¿Vale la pena seguirlo viendo? Lo más importante es ser leales a nosotros mismos y no engañarnos para permanecer con alguien que no nos sabe apreciar.

Con información de Adopta un Chico.
Vía: Cosmopolitan.