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Consejos de Harvard para mejorar el sexo en casa

Consejos de Harvard para mejorar el sexo en casa

Las transformaciones físicas por las que el cuerpo pasa con la edad tienen una gran influencia en la sexualidad. El declive de los niveles hormonales y las alteraciones en el funcionamiento neurológico y circulatorio pueden llevar a problemas sexuales, como la disfunción eréctil o dolor vaginal. Estos cambios físicos por lo general indican que la intensidad del sexo juvenil puede dar lugar a una calidad o frecuencia menor cuando se trata de sexo.

Sin embargo, según indica un artículo publicado en la revista Health Harvard, muchas personas no logran percibir todo el potencial que tiene el sexo en la vida adulta. En este sentido, armaron una lista con 11 cosas que pueden ayudar a mantener la llama encendida. Es importante tener en mente que, al entender los elementos físicos y emocionales que permiten un sexo satisfactorio, puedes navegar mejor por los problemas que surjan.

Consejos para mejorar el sexo


Edúcate


Hay muchos materiales de autoayuda disponibles en materia sexual. Navega por Internet o visita la librería y elige algunos recursos que se apliquen a ti. Úsalos para que tú y tu pareja se informen más sobre el problema. Si hablar directamente se hace muy difícil, tu pareja y tú pueden subrayar algunos pasajes que les interesen en particular y mostrárselos.

Date tiempo


A medida que envejeces, tus respuestas sexuales disminuyen. Tu pareja y tú pueden mejorar sus chances de éxito encontrando un ambiente tranquilo, cómodo y sin interrupciones para el sexo. Además, es importante que entiendas que los cambios físicos de tu cuerpo implican que demorarás más tiempo en excitarte y alcanzar el orgasmo. Cuando lo piensas bien, pasar más tiempo teniendo sexo no es algo negativo: trabajar esas necesidades físicas en tu rutina sexual puede abrirle las puertas a un nuevo tipo de experiencia sexual.

Usa lubricante


Muchas veces la resequedad vaginal que comienza con la perimenopausia puede solucionarse fácilmente con lubricantes líquidos o geles. Siéntete libre de usarlos para evitar el sexo doloroso, un problema que disminuye la libido y genera tensión en la relación. Si los lubricantes no funcionan, lo recomendable es que discutas otras opciones con tu médico.

Mantén el afecto físico


Incluso si estás cansado, tenso o preocupado por el problema, involucrarte con tu pareja por medio de besos y abrazos es esencial para mantener un vínculo emocional y físico.

Practica caricias


Las técnicas enfocadas en lo sensorial que utilizan los terapeutas sexuales pueden ayudarte a restablecer la intimidad física sin sentirte presionado. Muchos libros de autoayuda y videos educativos ofrecen variaciones de estos ejercicios. También puedes pedirle a tu pareja que te toque de la manera que a él o ella le gustaría ser tocado. Esto te dará una noción mejor de cuánta presión debes utilizar.

Prueba posiciones diferentes


Crear un repertorio con diferentes posiciones sexuales no solo aumenta el interés en el acto sexual, sino que también puede ayudarte a superar problemas. Por ejemplo, el aumento de la estimulación en el punto G femenino que ocurre cuando el hombre penetra a la mujer por atrás puede ayudarla a alcanzar el orgasmo.

Escribe tus fantasías


Este ejercicio puede ayudarte a explorar posibles actividades que crees que pueden ser estimulantes para ti o tu pareja. Intenta pensar en una experiencia o una película que haya despertado algo en ti y compártela con tu pareja. Esto es especialmente útil para personas con poca libido.

Haz ejercicios de Kegel


Tanto los hombres como las mujeres pueden mejorar su desempeño sexual ejercitando sus músculos del piso pélvico. Para hacer estos ejercicios, aprieta el músculo que usarías si estuvieses intentando aguantar la orina. Aguanta por dos o tres segundos y suelta. Repítelo diez veces. Intenta hacer cinco series al día. Estos ejercicios pueden hacerse en cualquier lugar: mientras manejas, sentado en la mesa o de pie en una fila. En casa, las mujeres pueden usar pesos vaginales para aumentar la resistencia muscular. Habla con tu médico o terapeuta sobre dónde conseguirlos y cómo usarlos.

Intenta relajarte


Haz algo relajante antes de tener sexo, como jugar o salir a cenar. También puedes aplicar técnicas de relajamiento, como ejercicios de respiración profunda o yoga.

Usa un vibrador


Este aparato puede ayudar a que la mujer aprenda más sobre su propia respuesta sexual y comparta esa experiencia con su pareja.

No te rindas


Si ninguno de tus esfuerzos parece funcionar, no pierdas la esperanza. Tu médico puede determinar la causa de tu problema sexual para identificar tratamientos efectivos. También puede ponerte en contacto con un terapeuta sexual que pueda ayudarte a explorar cuestiones que puedan estar impidiendo que tengas una vida sexual satisfactoria.

Por: LAURA VAZ.
Vía: iMUJER.