Lo Más Reciente

Cómo sobrevivir Navidad y Año Nuevo en pareja

Cómo sobrevivir Navidad y Año Nuevo en pareja

Las fiestas decembrinas no sólo traen magia, regalos y diversión, también pueden ser motivo de pleitos entre las parejas. Una de las grandes decisiones que deben tomar es con quién pasarán Navidad y Año, si con tus papás o con los de tu pareja. Para evitar una crisis que les arruine la época, les proponemos algunas formas para quedar bien con todos. 

Este dilema no tiene una respuesta sencilla, ya que entran en juego muchos factores. Por ejemplo, si a uno de los dos no le cae nada bien la familia del otro o quién se sentirá más ofendido si no van a su casa.

Sin embargo, hay acuerdos que pueden funcionar muy bien para todos y aquí van algunos ejemplos:

Navidad con unos, Año Nuevo con los otros. Esta es la que más aplican las parejas porque es la más factible. Es decir, si son dos fiestas y dos familias, ¡pues una y una! Y para quedar aún mejor, pueden ir al recalentado con familia con quien no pasaron la fiesta, ¡asunto resuelto!

La visita de las 2,3 o 4 casas. Dividan la noche en etapas: cena, brindis, intercambio de regalos, baile, convivencia after party, etc., y elijan qué harán con cada familia. Si son hijos de padres divorciados les tocará ir de casa en casa para ''darle el abrazo'' a todos y que nadie se sienta excluido. Es la opción más agotadora, pero así no extrañarán a nadie en estas fechas.

Invitar a todos a su casa. Para evitar discusiones pueden ser anfitriones de las fiestas e invitar a ambas familias. Por supuesto, esto sólo es opción cuando se trata de familias pequeñas en las que todos se llevan bien, porque a veces juntar a las familias no es la mejor idea.

Pasarla ustedes solos. Si no logran decidir con quién festejar pueden quedarse solos en casa y disfrutar como pareja. Esto los libera de estrés, pleitos  y culpas, y también es la oportunidad perfecta para fortalecer su relación y celebrar como se les antoje.

Lo más importante es llegar a un acuerdo que los deje satisfechos a ambos y no imponerle su voluntad al otro. Lo mejor es empezar el siguiente año libres de rencores, que obvio surgirán la próxima temporada de fiestas cuando tengan de nuevo este dilema.

Vía: veintitantos.