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Riesgos para la salud derivados de la mala postura

Riesgos para la salud derivados de la mala postura

Sea el resultado de largas horas frente a una computadora, o sentadas en clase, o descansando en un sofá, o mirando el celular, la mala postura es un problema real que nos afecta mundialmente.

La escuela de medicina de Harvard muestra una amplia preocupación al respecto, especialmente por las inesperadas y severas consecuencias que trae al organismo estar sentado todo el día. Si bien este es un tema del que se habla muchísimo, trae más problemas que dolor de espalda.

Consecuencias de una mala postura


Según la universidad, el riesgo principal de la mala postura son los problemas de columna, que pueden desembocar en dolor (crónico, a veces) del cuello y de la espalda alta y baja. Además de estos problemas que, aunque graves, son conocidos, «los investigadores están preguntándose si la postura afecta el humor, el sueño, la energía y la alineación de la mandíbula», explica Meghan Markowski, fisioterapeuta del Brigham and Women’s Hospital, afiliado a Harvard.

Otras consecuencias de la mala postura sostenida en el tiempo pueden ser dolores de cabeza, menos equilibrio y dificultad para respirar (por la posición de los pulmones, que quedan presionados bajo la curvatura de la espalda). Si bien todas las consecuencias a un estilo de vida sedentario necesitan atención, hay algunas que, aunque igual de importantes, no reciben tanta. Estas son solo tres de ellas.

Incontinencia


Una postura inadecuada promueve la incontinencia de esfuerzo: el escape de unas gotas de orina al reírse, toser o levantar objetos pesados. Esto sucede porque «encorvarse incrementa la presión en el abdomen, que a su vez pone presión sobre la vejiga», apunta Markowski, que se especializa en ayudar a las personas a superar problemas de la vejiga, los intestinos y el suelo pélvico. «La posición también disminuye la habilidad de los músculos del suelo pélvico para sostener esa presión.»

Hay algunos ejercicios que puedes practicar (incluso mientras trabajas) para fortalecer los músculos del suelo pélvico y prevenir accidentes. Debido a los embarazos y a la biología del cuerpo femenino, las mujeres suelen tener mayor debilidad en el suelo pélvico que los hombres, por lo que están en mayor riesgo.

Estreñimiento


La mala postura, incluso cuando te sientas en el inodoro (encorvada, con tus rodillas por debajo de la línea de la cadera) puede provocar estreñimiento. «Esta posición cierra el ano [...] y hace más difícil mover las heces para tus músculos abdominales», explica Markowski. El estreñimiento se caracteriza por menos de tres movimientos intestinales por semana, con depósitos duros y secos.

Por esta razón es que existen asientos de inodoro que elevan la altura de las rodillas: la posición que adoptamos para ir al baño no es la más natural para la tarea. Una buena estrategia contra el estreñimiento es comer con más fibra y realizar posturas de yoga para estimular el movimiento de los intestinos.

Otros problemas digestivos


El reflujo y la digestión lenta son otros problemas derivados de pasar largas horas en una posición encorvada. Luego de una comida, la postura poco erguida puede desencadenar acidez, causada por el reflujo, el movimiento del ácido estomacal hacia el estómago. Kyle Staller, gastroenterólogo en el Massachusetts General Hospital (también afiliado a Harvard) explica:

Encorvarse aplica presión sobre el abdomen, lo que puede forzar el ácido del estómago en la dirección equivocada. Además, alguna evidencia sugiere que el tránsito intestinal se enlentece cuando te encorvas.

Cómo mantener la postura durante el día


Es difícil pasar 8 horas o más por día en una posición sentada con la espalda recta. Por eso las personas adoptan una postura encorvada para seguir enfrentando la jornada. Durante todo el tiempo que debas pasar sentada, intenta recordar adoptar una postura más erguida, aun si luego se te desarma sola.

Puedes probar poner alarmas en tu teléfono o computadora para que te avisen que debes corregir la postura. Además, intenta levantarte por lo menos cada tres cuartos de hora, y caminar alrededor de tu oficina o de tu casa, para promover la circulación y el movimiento de las articulaciones de todo el cuerpo.

Por: CARINA GIORDANO.
Vía: iMUJER.