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Por estos motivos debes viajar solo al menos una vez en la vida

Por estos motivos debes viajar solo al menos una vez en la vida

A distintas edades de la vida surgen periodos de gran ansiedad y de intensas dudas sobre cómo seguir adelante. A veces es la pérdida de un empleo o el fin de una relación o quizás la muerte de un ser querido la que motiva a una persona a cuestionar más profundamente el significado de su trayectoria de vida. En esos momentos es altamente recomendable emprender un viaje en solitario. No importa el destino ni la duración, lo único que importa es que sea una experiencia uno a uno con nosotros mismos.


¿Por qué viajar solo al menos una vez en la vida?

1) Cambiar el aire


Viajar solo es inyectar aire fresco a la vida cotidiana. Un descanso de la rutina, una oportunidad para conocer qué hay del otro lado. Todo cambio de aire ayuda a despejar la mente, aclarar las ideas, poner asuntos personales y profesionales en perspectiva y desarrollar una visión más objetiva de la realidad a la que se está acostumbrado. Esta desconexión facilita la resolución de conflictos y contribuye al autodescubrimiento.

2) Conocer nuevas amistades


Una persona que viaja sola en muchas ocasiones se encuentra dependiendo de la solidaridad de extraños. Esa ayuda que suele llegar en el momento más oportuno abre puertas a nuevos contactos, ayuda a superar la timidez y la introversión y recuerda al viajero que en este mundo son más las vivencias que nos unen que aquellas que nos separan. Sin duda las personas que se encuentran viajando forjan lazos de amistad para toda la vida.

3) Disfrutar de un hotel de lujo


Ciertas opciones a la hora de viajar son una verdadera experiencia que vale la pena disfrutar al menos una vez en la vida. Al viajar solo los gastos no son tan altos como cuando se viaja en pareja o en grupo, e incluso se pueden encontrar atractivas ofertas buscando en los lugares correctos. Por ejemplo, si te alojas en alguno de los hoteles en ixtapa, puedes disfrutar del mejor alojamiento, un buen servicio a la habitación y las maravillosas playas.

4) Viajar a tu propio ritmo


A diferencia de otros viajes donde quienes acompañan deben ser tenidos en cuenta para tomar decisiones, el viajero solitario depende de sí mismo y todas las opciones están abiertas para él. ¿Cenar afuera o en el hotel? ¿Dar un paseo por la playa o escuchar música en vivo? ¿Caminar por las calles del centro en una noche estrellada o dormir hasta el amanecer? Viajar a solas da la posibilidad de regalarse alguna las opciones anteriores. Sin tiempos, sin presiones ni demandas.

5) Encontrar a tu media naranja


Quienes viajan solos y además se encuentran sin pareja sin duda encontrarán más de un romance durante sus vacaciones. En el hotel, en la playa, en el bar o en algún restaurante, las oportunidades de conocer personas interesantes y dispuestas a compartir tiempo de calidad son muchísimas. Quizás algunas sean simplemente buenas amistades, pero no se debe descartar la posibilidad de conocer a alguien especial.