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No me gusta desayunar, ¿eso es malo?

No me gusta desayunar, ¿eso es malo?

Las rutinas matutinas varían muchísimo de acuerdo a factores como la educación, las horas láborales o hasta los gustos a la hora de ingerir alimentos. Muchos afirman que el desayuno es la comida más importante del día, pero ¿si no te gusta desayunar qué pasa? ¿realmente es importante iniciar el día comiendo? 


Esto es lo que dicen los expertos:


Marta Gámez, nutricionista de Grupo NC Salud, explica que aquellas personas que desayunan de forma habitual suelen preocuparse más por la calidad de su dieta, en comparación a las que no lo hacen.

Por otro lado, si eres de las que odian desayunar porque se sienten pesadas, sería mejor que hicieras el esfuerzo por ingerir alimentos en la mañana pues no hacerlo abre las posibilidades de sufrir mareos, sequedad en la boca, cansancio durante el día y dolor de cabeza, explicó la nutricionista al diario El País.

Cuando no desayunas, tu cuerpo entra en un “modo de ahorro de energía”, un mecanismo que se pone en marcha cuando llevamos más de tres horas sin comer. Esto provoca el almacenamiento de grasas por parte del metabolismo y favorece el aumento de peso o que te cueste más trabajo adelgazar.

Pero, cuando desayunas y distribuyes tus alimentos en cinco porciones durante el día, evitas que caer en episodios de ingesta compulsiva: desayuno, tentempié, comida, merienda y cena.

“No deben pasar más de 3 o 4 horas entre ellas, comenzando como muy tarde una hora y media después de habernos levantado ”, aconseja Marta Gámez.

En resumidas cuentas, el desayuno es fundamental y aquellos que no lo toleran, deberían intentar cambiar sus rutinas con el fin de mejorar su salud.

Recuerda que un desayuno balanceado está complementado por cereales integrales, fruta, proteína y líquidos para compensar la falta que tuvimos durante la noche.

Vía: VANIDADES.