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Remedios naturales para combatir la indigestión

Remedios naturales para combatir la indigestión

Cuando comemos demasiada cantidad, algo no nos sienta bien, consumimos demasiado alcohol o tomamos algunos alimentos que no solemos, en muchas ocasiones podemos sufrir una indigestión. Esta, también conocida como dipepsia, consiste en un problema en la secreción de los jugos gástricos en el estómago. Esta se manifiesta con grandes molestias en el estómago tales como acidez, nauseas, vómitos, eructos, ardor de estómago, dolor en la zona abdominal o ruidos en el estómago, entre otros síntomas.

Las causas más habituales que desencadenan este problema son:

- Comer demasiado rápido.

- Comer cantidades excesivas.

- Infecciones de estómago.

- Úlceras.

- Estrés o ansiedad.

- Tiroides.

- Enfermedad estomacal.

- Alcohol.

- Tabaquismo.

7 Remedios naturales para la indigestión


Cuando presentamos alguna molestia de este tipo, nuestro cuerpo se encuentra incapaz de realizar ninguna función, ya que este se encuentra casi inhabilitado incluso para moverse. En este caso, existen algunos remedios caseros y naturales que van a mejorar de forma muy efectiva esta situación y, en algunos casos, puede hasta que desaparezcan del todo las molestias que poseemos.

- Bicarbonato de sodio. Es uno de los remedios más efectivos contra la indigestión pode acidez de estómago. Esto se debe a que el bicarbonato es un antiácido muy eficaz. Este podemos encontrarlo en cualquier supermercado y su preparación consiste en verter media cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso de agua, lo cual provocará una reacción y cuando lo bebamos eliminará nuestra sensación de fatiga de manera instantánea.

- Beber mucha agua. El agua limpia, purifica y arrastra todas las impurezas, por eso beber mucha agua es un buen remedio cuando nuestro cuerpo presenta este tipo de indigestión. Se trata de un remedio sencillo y económico al alcance de todos, por lo que puede ser uno e los más recomendables.

- Vinagre de manzana. Debido a sus poderes antibióticos y a su propiedad antiácidez, es una buena alternativa para curar nuestro estado de indigestión. Para ello, diluye un chupito de vinagre de manzana dentro de un vaso de agua y, si tiene un sabor muy fuerte, échale un chorrito de miel para suavizarlo.

- Cítricos. Frutas como la naranja, las fresas o el kiwi son muy buenas a la hora de combatir la indigestión porque contienen un alto grado de ácido cítrico que nos ayuda a contrarrestar la acidez del estómago.

- Piña. La piña es una fruta que tiene muchas propiedades que benefician tanto al sistema digestivo como al sistema urinario. Para ello, es ideal comerla antes de realizar comidas copiosas o realizarnos un jugo de piña para tomarlo justo después de comer. Esta es muy efectiva cuando se trata de filtrar los riñones ya que tiene poderes diuréticos y nos ayuda a eliminar el resto de toxinas que tenemos en el organismo.

- Manzanilla. El remedio por excelencia de nuestras abuelas. Tomar una manzanilla contra la indigestión es ideal ya que se trata de una infusión suave que puede mantener a raya nuestra digestión y así evitar la aparición de los síntomas de la indigestión que tanto tememos. Lo mejor de todo es que esta tiene unos efectos inmediatos y notaremos una mejoría instantánea cuando nos sentimos indigestos.

- Jengibre.Aunque no es un alimento que incluyamos e forma habitual en nuestra dieta diaria, deberíamos hacerlo ya que se trata de un alimento con muchas propiedades medicinales que puede salvarnos de más de una situación incómoda. Este es bueno utilizarlo cuando tenemos una indigestión originada por la sobrealimentación, y que mejora la calidad de los jugos gástricos. Este puede tomarse de diferentes maneras, por un lado corta rodajas de jengibre, lávalas bien y échale un poco de sal. Mastícala bien durante unos segundos y cuando esté bien triturada trágala, notarás un efecto inmediato. Por otro lado, puedes preparar un té de jengibre y para ello deberás mezclar dos cucharadas de jugo de jengibre con un chorrito de limón, un poco de sal negra y un poco de sal de mesa. Puedes mezclarlo con agua o tomarlo directamente sin echarle nada más, todo depende de si prefieres un sabor más intenso o un poco más suave.

Vía: Bekia.