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La manzana, la mejor golosina para los niños

La manzana, la mejor golosina para los niños

El actual ritmo de vida hace que tanto niños como adultos suelan comer fuera de casa. Mantener una correcta higiene bucal, ya sea en el colegio, durante las vacaciones de verano o en el trabajo, puede resultar complicado. De hecho, el 30% de los adultos españoles no se cepillan los dientes ni dos veces al día y prácticamente lo mismo ocurre con los más pequeños.

Son frecuentes los problemas de salud dental entre los niños y adolescentes españoles. Según la Academia General de Odontología, la gingivitis afecta al 75% de éstos, mientras que entre los cinco y los seis años, la aparición de caries aumenta hasta 5 puntos.

Unas cifras que se reducirían si tras las comidas, tanto menores como adultos se lavaran los dientes. Pero como esto no siempre es posible. La Asociación de Cooperativas Productoras de Frutas de Val Venosta propone algunas sugerencias para ayudar a mantener la higiene bucal cuando no se puede recurrir al cepillo. Así, aseguran que las manzanas pueden ser las mejores aliadas para mantener la higiene dental. Una iniciativa que viene avalada por estudios médicos.

Desde que nacen los niños necesitan tener una correcta higiene bucal y es el momento de empezar a instaurar hábitos pues, según la Fundación Dental Española/Consejo de Dentistas colegiados de España, aquellos que adoptan unas buenas prácticas hasta los 13 años, las mantienen el resto de su vida.

Los hábitos de los niños, ya sea en la etapa escolar como durante las vacaciones, hacen que el lapso entre los cepillados sea excesivamente largo, permitiendo que los restos de comida y las bacterias puedan afectar a su salud bucal. Si a esto sumamos el consumo de alimentos procesados y dulces, con alto contenido de azúcares refinados, como tentempié o postre, el riesgo es mucho mayor.

El consumo de alimentos procesados y dulces eleva el riesgo de padecer caries

Las bacterias de la boca transforman los azúcares refinados en ácido que afecta al esmalte, pudiendo provocar caries, una dolencia que afecta a la mayoría de niños españoles y que aumenta conforme se desarrolla su vida escolar. Según datos de la Academia General de Odontología, sólo de los 5 a los 6 años su incidencia crece cinco puntos.

Otra afección menos popular es la gingivitis, una acumulación de placa bacteriana y sarro en las piezas dentales que, al contacto con la encía, la acaban irritando e incluso pueden hacerla sangrar. Sin embargo es muy frecuente: afecta al 75% de los niños y adolescentes españoles.

A la hora de favorecer una buena higiene bucal en los pequeños, esta asociación anima a optar por la manzana fresca. Un estudio publicado por la revista Britsh Dental Journal se suma a otras investigaciones médicas previas para confirmar que morder una manzana fresca al finalizar una comida mejora la higiene bucal, ya que nos ayuda a generar saliva, reequilibrando el PH de la boca. En cada mordisco, su textura crujiente fricciona contra los dientes, limpiando los restos de alimentos que hayan podido quedar entre ellos. Y aporta azúcares naturales, que no pueden utilizar las bacterias para generar ácido, además de vitaminas que refuerzan las encías.

Así pues, podemos introducirla como postre cuando les preparemos un picnic. Pero también puede ser un complemento perfecto para sus almuerzos y meriendas. En este caso, lo ideal es presentarla de manera atractiva y que casi parezca una recompensa, resultando más apetecible. Podemos rociarla con unas gotas de limón para que no se oxide y congelarla en bolsitas individuales sin que pierda sus propiedades. Así, simplemente echando mano al congelador, cada día podremos añadir unos cuantos cubitos de manzana para tomar al final de la merienda o almuerzo.

Estos bocados de manzana fresca serán un interesante complemento nutricional, ayudando a cumplir las recomendaciones de ingestas diarias de frutas y hortalizas que realiza la Organización Mundial de la Salud. Además, contribuirán a limpiar la boca de los pequeños hasta puedan llegar a casa para realizar un cepillado completo. Y hasta pueden servir como incentivo o premio con el que aportar un punto dulce, pero natural, a nuestros niños, introduciendo hábitos saludables y enseñándoles a apreciar la fruta.

Vía: mujerhoy.com