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El sonambulismo en niños

El sonambulismo en niños

El sonambulismo es un trastorno que siempre ha dado mucho juego en las novelas y películas. El sonámbulo se retrata en la noche como un motivo de preocupación para los protagonistas, donde se las tienen que ingeniar para ayudar al dormido a salir ileso de todo tipo de situaciones. También ha sido un trastorno muy característico en niños junto con otros problemas del sueño. Hay dos tipos de trastornos del sueño:


  • Las disomnias: trastornos que afectan a la calidad y cantidad del sueño, como insomnio, la narcolepsia el trastorno del ritmo circadianio, etc.
  • Las parasomnias: que son comportamientos anormales que se tiene durante el sueño, como el sonambulismo, los terrores nocturnos y pesadillas.

En este sentido, podemos definir el sonambulismo como una parasomnia en el que la persona se levanta y deambula por la casa o por su habitación sin ser consciente de hacerlo. Su descanso no se ve alterado porque sigue durmiendo (a veces incluso con los ojos abiertos) pero suele ser motivo de preocupación para los familiares, a pesar de que son capaces de esquivar obstáculos sin problemas.

El sonambulismo aparece durante la fase no REM del sueño, es aquella fase de descanso profundo donde nuestro cuerpo se sumerge en un descanso intenso, más concretamente cuando se pasa de esta fase en la que el cuerpo está totalmente relajado a la fase REM también llamada fase de movimientos oculares rápidos y que es la fase donde tenemos los sueños y todo nuestro cuerpo se tensa. Es como que el cerebro "está durmiendo" pero nuestro cuerpo está despierto. Suele darse en el primer tercio de la noche y es más común en niños pequeños (hasta los 12-13 años) que en adultos, hasta un 6% lo padecen.

Causas del sonambulismo en niños

 

El sonambulismo en niños

No podemos saber con exactitud por qué se es sonámbulo aunque se dabe que hay un componente genético importante. En el 80% de los casos en niños se vio que tenían al menos un familiar directo con este tipo de alteración. Aumentan aun más las posibilidades si además del factor genético añadimos que el niño llega cansado a la cama. Si esto ocurre su fase no Rem va a ser más pesada y profunda, es decir, tendrá más dificultades para salir de ella y entrar en la nueva fase, la Rem. Por otro lado, si el niño está tomando temporalmente un medicamento que produce somnolencia también es común que aparezcan estos episodios por los mismos motivos antes comentados. Básicamente, todas las condiciones de la persona que haga que se encuentre cansada aumentará las probabilidades de que esa noche se comporte como sonámbulo porque les será más complicado pasar de una fase a otra.

Otra posible explicación para un niño sonámbulo es porque su cerebro no ha madurado del todo y es para él más complicado pasar de un estado de sueño profundo (o no Rem) al sueño Rem. Por eso es un trastorno tan común en la infancia, tanto que aproximadamente el 40% de las personas lo han sufrido alguna vez durante su infancia. En la mayoría de los casos estos niños al llegar a la dultez dejn de serlo, el sanambulismo remite espontáneamente al cumplir cierta edad, normalmente cuando se sobrepasa los 14-15 años de edad, es raro ver adultos con sonambulismo a no ser que estén pasando por una etapa de mucho estrés.

¿Qué debemos hacer si nuestro hijo es sonámbulo?


El sonambulismo es un trastorno del sueño, sin embargo es benigno y normalmente se pasa solo con la llegada de la adolescencia. Por eso, no hace falta hacer nada, si es algo que se repite con cierta frecuencia echa a dormir al niño un poco antes de lo normal. Cuando tenga un episodio de este estilo (entre la hora y hora y media después de irse a dormir) lo único que debes hacer es vigilar que no se haga daño.

1. Guíale de vuelta a la cama. Aunque los sonámbulos normalmente se orientan bien, esto no siempre pasan con los niños, cuando son muy pequeños aun no tienen bien desarrollada la capacidad espacial. Además si el episodio aparece en un lugar nuevo para él podría chocar fácilmente porque no conoce la zona. ¿Qué deberemos hacer entonces? Cógele de la mano y lentamente acompáñalo de nuevo a dormir, suavemente y sin hacer movimientos bruscos, lo más seguro es que te siga dócilmente. Eso si, ¡nunca lo despiertes! no le ocurrirá nada malo si eso pasase pero se sentiría confuso e incluso puede sentir temor y no querer irse a dormir en el futuro, mejor prevenir que curar.

2. Acondiciona su cuarto. Si tu hijo es un sonámbulo habitual deberás "redecorar" su cuarto para evitar que se haga daño, puede que se despierte en otros momentos de la noche y no haya nadie que pueda supervisarlo. Retira todo lo que pueda ser potencialmente peligroso (estufas, juguetes en el suelo, figuras de cerámica o cristal...). Asimismo tal vez deberías replantearte el cambiar su cama si es demasiado alta, así evitaremos que se haga daño en caso de que pueda caerse. En las ventanas y puertas pon seguros o candados. Algunas personas pueden realizar algunas acciones complejas como abrir ventanas, cajones y puertas... Si tienes escaleras bloquéalas con una puerta o algo que le impida pasar.

3. Seguir un tratamiento basado en la higiene del sueño. Controlaremos que el niño sigue una buena rutina de descanso. Esto incluye irse a dormir y despertarse a la misma hora todos los días, no llegar muy cansado a la cama, evitar actividades demasiado estimulantes para él, no tomar bebidas con cafeína o teína, seguir los mismos pasos antes de irse a la cama (ponerse el pijama, lavarse los dientes, leer un cuento, etc)... Y sobre todo, retirar de la habitación todo tipo de aparatos electrónicos para evitar que se acueste tarde y sobrestimulado.

En algunas ocasiones si el problema persiste y es preocupante se deberá acudir a un psicólogo infantil:

  • En el mejor de los casos el sonámbulo solo se incorporará o hablará en sueños, pero en otras hay que acudir a un profesional si los síntomas son persistentes y peligrosos: se levanta y deambula por toda la casa, intenta abrir puertas y ventanas, trastea, etc.
  • Come mientras duerme. Este es otro problema que no tiene que estar siempre relacionado con el sonámbulismo pero que requiere igualmente tratamiento.
  • Los episodios de sonambulismo empiezan a partir de la adolescencia.
  • El sonámbulo está viviendo un periodo de alta ansiedadque desencadenó el problema.
  • El niño empezó a ser sonámbulo como consecuencia de otro trastorno.


Vía: Bekia.