Lo Más Reciente

Cinco buenas razones para no creer en fantasmas

Cinco buenas razones para no creer en fantasmas

¿Alguna vez has sentido que una “presencia” invisible te acompaña en tu habitación? Descubre por qué sientes a ese visitante misterioso.



Estamos en la época más tenebrosa del año, cuando en muchos países se celebra Halloween o el Día de las Brujas. Es cuando los zombis, los vampiros y los fantasmas hacen su aparición… al menos en la imaginación. Y es que, de acuerdo con un estudio llevado a cabo en el 2015 por la Universidad de Chapman, en California, el 40 por ciento de los estadounidenses cree en los fantasmas.

Sin embargo, a pesar de antiguas creencias sobre los espíritus burlones o de cualquier otra variedad, la ciencia asegura que existe una explicación racional para estos fenómenos. En otras palabras: los investigadores afirman que esas manifestaciones del más allá son producto de situaciones completamente normales y, en algunos casos, incluso banales (pero... ¡ojo! Por lo menos en dos casos pueden ser muy peligrosas).

1.- Electrizante


Sin duda recuerdas cuando Lucero cantaba el éxito “electricidad, cuando tú me miras… algo sobrenatural…”. Pues ahora vas a descubrir la conexión entre la electricidad y los llamados fenómenos sobrenaturales.

¿Alguna vez has sentido una “presencia” invisible que te acompaña en la habitación? Si es así, probablemente pensaste que se trataba de un fantasma. Sin embargo, no corras a llamar a los Ghostbusters, porque el neurocientífico canadiense Michael Persinger asegura que el “visitante” misterioso podría ser el efecto de un campo electromagnético —imperceptible a nivel consciente— en los lóbulos temporales del cerebro.

¿Qué es un campo electromagnético? Estos se dividen en los naturales, como los causados por las cargas eléctricas presentes en las nubes, y los de origen humano, como los producidos por las líneas eléctricas, los electrodomésticos, y los teléfonos celulares y sus antenas. De acuerdo con Persinger, este campo crea la falsa percepción de que hay una presencia invisible en los alrededores. Otros científicos que han realizado investigaciones independientes concuerdan con Persinger: algunos lugares que son famosos por estar plagados de apariciones, tienen campos magnéticos fuera de lo común.

Cinco buenas razones para no creer en fantasmas





2.- Escalofríos auditivos


Quizás no has visto un fantasma..., pero has experimentado una extraña sensación —como un escalofrío— que te recorre de la cabeza a los pies. Si esto te convenció de que tuviste un encuentro cercano del tercer tipo con un ser del más allá, la ciencia dice que este fenómeno tiene un nombre: infrasonido.

Se trata de un sonido a un nivel tan bajo, que los seres humanos no son capaces de escucharlo. Pero aquí viene el susto: los científicos que estudian los efectos de las turbinas de viento y el ruido del tráfico cerca de las zonas residenciales, han hallado que el ruido de baja frecuencia puede causar desorientación, sentimientos de pánico, y cambios en el ritmo cardíaco y la presión arterial, además de otros efectos que podrían ser fácilmente asociados con la visita de un fantasma.

3.- Sensaciones tóxicas


¿Qué tienen en común muchos sitios aparentemente plagados de fantasmas? Que suelen ser estructuras viejas o dilapidadas. ¿Qué otra cosa suelen tener en común estos lugares? ¡El moho! Varias investigaciones preliminares indican que algunos mohos son capaces de causar síntomas —como un miedo irracional o incluso demencia— que llevan a quienes los sufren a pensar que la causa es de origen sobrenatural. Aunque todavía es necesario investigar más para confirmar si el moho es un factor contribuyente, sí se ha establecido que los mohos tóxicos se encuentran en muchos lugares que tienen fama de “embrujados”.

Cinco buenas razones para no creer en fantasmas
En la primera imagen está Tonya Kay y Kaiwi Lyman-Mersereau en "Amityville Terror" (2016). En la segunda con una vena más humorística está "Boo! A Madea Halloween" (2016), con Tyler Perry. Fotos: Uncork'd Entertainment / Lionsgate


4.- El asesino invisible


Parece la trama de un filme de aparecidos como Amityville Terror. Una familia estadounidense se mudó a una casa antigua y pronto comenzó a experimentar una serie de fenómenos aterrorizantes. Todos los miembros escuchaban ruidos, como si los muebles se movieran solos, y sentían la presencia de seres invisibles a su alrededor. Pero eso no era todo.

También reportaron que los fantasmas los amarraban a la cama durante la noche y que se sentían débiles, como si esos seres les estuvieran drenando la fuerza vital. Pero el misterio pronto quedó aclarado: un horno defectuoso estaba llenando la casa de monóxido de carbono, causando alucinaciones visuales y auditivas. Una vez que se arregló el problema, la afortunada familia volvió a la normalidad (es afortunada por haber descubierto el “culpable” a tiempo, pues el venenoso monóxido de carbono es un asesino silente).

5.- El poder del “otro”


Un estudio sicológico realizado en el 2014 en Gran Bretaña demostró que si una persona visita una casa supuestamente “embrujada” y su acompañante le asegura que vio un fantasma... ella también llegará a creer que vio la aparición. De la misma manera, si su compañero afirma lo contrario, que no vio un fantasma ni nada que se le parezca, la persona afirmará lo mismo. Esto se debe al poder de la sugestión.

Muchas personas creen en los fantasmas porque desean pensar que existe la vida después de la muerte. Y como es lógico, es muy fácil convencernos de algo en lo que queremos creer, sin importar la evidencia. Al final, creer o no en los fantasmas es algo muy personal y, como todo lo que ocurre en el mundo natural, diga lo que diga la ciencia... siempre nos deja un resquicio para la duda. Así que, creas en ellos o no... ¡que pases un feliz Halloween!

Por: Cynthia de Saint.
Vía: VANIDADES.