Lo Más Reciente

Soledad en la maternidad

Soledad en la maternidad

Porque aunque tengamos a nuestros hijos, las madres también nos sentimos solas.

La maternidad es un momento especial en la vida de cualquier mujer. Y aunque en general hablamos de los momentos hermosos, también tenemos que estar preparadas para esos momentos no tan agradables como cuando nos sentimos solas. Estos son los momentos en los que puedes sentirte sola siendo madre.



#1 Cuando tu hijo empieza a ir al colegio o a la guardería


Ser madre es una de las tareas más emocionantes… y más ingratas también. Porque desde que nace, sabemos que ese niño o niña se va a ir de nuestro lado en algún momento, y una parte de ese vínculo gigante creado en los primeros años debe ser disuelto para cuando esté listo para marcharse.

Y los niños se marchan en cuotas: primero van a jugar a casa de unos amigos por un rato, después empiezan el colegio, luego empiezan a salir con amigos, y cuando quieres acordar se está yendo a vivir a su casa. Pero el primer paso, y a menudo uno de los más dolorosos, es cuando empieza a ir al colegio o a la guardería y tenemos que separarnos por muchas horas.

#2 Cuando tu hijo se va de vacaciones


No importa si va a 20 cuadras a la casa de los tíos, o a 200 kilómetros a visitar a los abuelos: cuando los niños se van de vacaciones nos sentimos completamente desoladas y abandonadas. ¡Y tenemos que fingir que estamos bien cada vez que nos llaman por teléfono!

#3 Cuando tu hijo se enferma


Pocas cosas hay más solitarias que esas noches que pasamos pegadas a la cama de un niño con fiebre o enfermo. Las horas no pasan y pocas personas pueden acompañarnos en esos momentos de preocupación y soledad.

#4 Cuando te peleas con el padre de tu hijo


Casi todas las madres mantenemos algún tipo de vínculo con el padre de nuestro hijo, sea que estemos en pareja o separadas. Y cuanto peor es la pelea, más solas nos sentimos en el mundo con nuestro hijo.

Soledad en la maternidad


#5 Cuando tienes que afrontar una emergencia con tu hijo


A casi todas nos ha pasado alguna vez de tener que llevar a nuestro hijo de apuro al hospital por alguna razón. Y no siempre tenemos a alguien cerca que nos acompañe.

Recuerdo cuando mi hijo casi pierde un diente y tuve que ir sola de urgencia al dentista con el diente colgando de un hilo; nunca me había sentido tan sola en mi vida tratando de mostrarme valiente, cuando en realidad estaba muerta de miedo y preocupación.

Por: Alejandra Guerrero
Vía: iMUJER.