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¿Por qué los bebés nacen con la mollera abierta?

¿Por qué los bebés nacen con la mollera abierta?

Cuando tienes un bebé, es importante que sepas por qué tiene la mollera abierta.

Los bebés nacen con una zona blanda en la parte superior de la cabeza que se llama mollera. Esta zona es donde los huesos del cráneo aún no se han unido. Estos puntos blandos hacen posible el parto vaginal y permiten que el cerebro del bebé se siga desarrollando después del alumbramiento.


Así es la cabeza de tu bebé


El cráneo de un bebé está compuesto por siete huesos. Estos huesos se mantienen unidos entre sí por las llamadas suturas craneales. En la parte frontal del cráneo, las suturas se cruzan en la mollera, ese gran punto blando en la parte superior de la cabeza del bebé. Normalmente las suturas son flexibles hasta que los huesos se sueldan, lo que suele suceder alrededor de los 2 años.

En realidad, la cabeza de un bebé tiene dos puntos blandos. El más grande se encuentra en la parte delantera de la cabeza, y es la que se cierra normalmente cuando el niño tiene 2 años. El punto blando posterior es más pequeño y está cerca de la parte posterior de la cabeza. Esta zona se cerrará cuando el bebé cumpla las 6 a 8 semanas de edad.

Y aunque quizá los consideres frágiles, la buena noticia es que estas zonas están bien protegidas por una membrana resistente. Así que no tengas miedo; puedes tocarlas sin miedo (suavemente, por supuesto). De hecho, es imposible evitar el contacto con la mollera de tu bebé casi todos los días, ya sea para hacerle masajes mientras le aplicas el champú, o simplemente cuando tomas su cabeza para acomodarlo.

Signos a los que deberías prestar atención


¿Por qué los bebés nacen con la mollera abierta?

La mollera del bebé debe verse como una zona plana en la cabeza. Si se ve hundida puede ser un signo de deshidratación y debilidad, mientras que un abultamiento puede ser un signo de meningitis o hidrocefalia, que es el exceso de líquido acumulado en el cerebro de un bebé.

La hidrocefalia a veces se presenta en el nacimiento, pero también se puede desarrollar más tarde. Aproximadamente uno de cada 500 niños nacen con este trastorno. Los síntomas comunes de hidrocefalia en bebés incluyen una cabeza inusualmente grande, un abultamiento en la zona de la mollera en la parte superior de la cabeza, vómitos, somnolencia o convulsiones.

Así que no debes preocuparte porque tu bebé tenga la mollera abierta; solo asegúrate que se vea plana y no hundida o abultada. Y si tienes alguna duda consulta enseguida al pediatra. Y como se trata de una zona delicada, es importante cuidar a los bebés de los golpes en la cabeza.

Vía: iMUJER.