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Esto es lo que tienes que saber acerca del parto en agua

Esto es lo que tienes que saber acerca del parto en agua

El parto en agua es una forma de nacimiento basada en la utilización de un medio líquido para favorecer el trabajo de parto. Se practica desde hace 50 años aproximadamente y Francia, Estados Unidos, Inglaterra, Rusia, Canadá y México son algunos de los países en los que se lleva a cabo.

Entrevistamos al doctor Héctor Tomás Chávez, ginecobstetra y especialista en reproducción humana, quien nos dice que el parto en agua no es una tendencia, sino una alternativa para que las mujeres puedan tener a sus hijos de forma más natural. También nos habló de la condiciones necesarias para poder ser candidata al parto en agua y algunos mitos que existen sobre este tema.

Lo básico


Se puede hacer un parto en agua cuando: se trata de una embarazo de término (que no se trate de un bebé prematuro, que el bebé esté en la posición adecuada (de cabeza) y haber tomado el curso de preparación para el parto natural el agua.

Al igual que muchas de ustedes, también nos preguntamos cómo saber si el bebé está en la posición adecuada, a lo que el especialista respondió:

"En las revisiones que se hacen durante todo el embarazo se verifica que el bebé se coloque en la posición adecuada. Muchas veces ocurre que el bebé viene sentado o atravesado, pero al final del embarazo hay una serie de contracciones naturales que ayudan a que adopte la posición ideal para el nacimiento, que es de cabeza".

Tomás Chávez insiste en que los cursos de preparación son básicos, debido a que en ellos las mujeres de ejercitan son rutinas que ayudan a que, por gravedad, el bebé adopte la posición adecuada para el nacimiento.

Cuando no se puede


Entre las condiciones que impiden que una mujer pueda ser candidata al parto en agua están: haber padecido preeclampsia, diabetes gestacional, tener un bebé con sobrepeso o presentar temor, ansiedad, depresión.

"El temor, la depresión o la ansiedad podrían provocar un momento de crisis emocional e impedir que la paciente adopte las posiciones adecuadas que permitan atender al bebé cuando nace. Esto lo evitamos con los cursos de preparación que permiten aumentar la elasticidad de la mamá, ejercicios respiratorios y técnicas de relajación".

Beneficios del parto en agua


  • El agua tiene un efecto relajante, lo que permite que si una paciente tiene contracciones dolorosas, el efecto de éstas disminuya
  • El agua espacia la frecuencia con la que se presentan las contracciones, esto permite que las pacientes tengan más periodos de recuperación por cada contracción y puedan estar relajada.
  • El parto en agua favorece un estado de hidratación en la zona genital, por lo que aumenta su elasticidad y reduce el riesgo de desgarres vaginales
  • La madre puede adoptar distintas posiciones para favorece el trabajo de parto

Los riesgos


El especialista señala que se tienen los mismos riesgos que en otro partos, como que el bebé se atore en el canal de parto o se presente sufrimiento fetal agudo. Para ambas situaciones se realizan maniobras especiales y se hace uso de monitores especiales que pueden introducirse bajo el agua y monitorear al bebé

"Este tipo de parto se ha satanizado mucho. Se ha infundido mucho miedo, pero se trata de un proceso tan fisiológico que debe fluir de manera natural en todas las mujeres".

Sobre el temor de que el bebé pueda ahogarse al nacer, Tomás Chávez afirma:

"Es uno de los mitos más grandes que existe. El bebé, dentro del vientre de su mamá, vive en un medio acuático, está ingiriendo líquido constantemente, pues se nutre y se oxigena por vía del cordón umbilical. En caso de parto en agua no se corta el cordón umbilical inmediatamente, entregamos al bebé a la mamá para que siga oxigenándolo y posteriormente hacemos el corte. Por otro lado, al bebé no se le asiste bajo el agua, el líquido le llega al a madre a nivel de la pelvis, por debajo del ombligo, por lo que al salir el bebé está prácticamente fuera del agua".

Vía: NuevaMujer.