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Rodéate de gente positiva

Personas positivas, amigas

Las personas que nos apoyan y nos ayudan a ser mejores cada día son a quienes debemos tener cerca.

 Las personas a quienes frecuentamos tienen influencia en nuestro estado de ánimo y en lo que nos sucede. Busca estar al lado de gente optimista, quien vive de este modo no solo nos contagia su manera de ser, sino también nos alienta a crecer y andar por la vida con alegría y esperanza.

Somos eres sociales por naturaleza y no podemos vivir aislados sin interactuar con aquellos que nos rodean. Por eso siempre nos reunimos con personas o grupos con quienes nos identificamos. Los factores que nos acercan a otros son generalmente nuestras similitudes en “ropa, lenguaje, hobbies, gustos musicales y culturales, valores (como honestidad, deshonestidad...), hábitos (sexuales, deportivos, etc.), creencias (políticas, económicas, espirituales, religiosas) y más”, afirma el psicólogo Juan A. Barrera Méndez, terapeuta y director del Centro de Atención y Tratamiento Psicológico.

NADA POSITIVAS


Las personas que no aportan beneficio alguno a nuestras vidas son capaces de provocarnos sentimientos negativos de nosotros mismos (baja autoestima) y hasta de ‘meternos el pie’ para hacernos caer.

Estas acciones se consideran dañinas y tóxicas, ya que cuando “pasamos tiempo con ellas nos sentimos mucho más cansados, ansiosos y sin energía debido a su negatividad. Por eso también se identifican como ‘vampiros emocionales’”, dice el especialista. Sus acciones y palabras se encaminan a robarnos la paz, la alegría y la motivación.

IDENTIFÍCALA


La gente que afecta nuestra vida se caracteriza por ser:
  • Controladora y posesiva. Nos dicen qué tenemos que hacer y cómo hacerlo. Nos intimida y se enoja si no cumplimos con todos sus deseos. Se siente dueña de nosotros mismos.
  • Egocéntrica y narcisista. Solo piensa y se preocupa por sí misma, su lema es: “Yo primero, después y al final”.
  • Sabelotodo, arrogante. Se cree dueña de la verdad y que tiene todas las respuestas. Que sus opiniones son las únicas que valen y que todos debieran adoptar sus creencias. No sabe escuchar a nadie.
  • Descalificadora. Hiere nuestros sentimientos, nos hace sentir inferiores y critica constantemente. Considera que es mejor que los demás. Es perfeccionista e insatisfecha, para ella nada ni nadie es suficiente.
  • Competitiva. Es celosa y envidia lo que tienen los demás. Siempre intenta quedar por encima de todos poniendo en tela de juicio lo que dicen y hacen. Le gusta provocar discusiones para demostrar que es superior.

ALÉJATE DE ELLA


Ya que sus acciones y palabras pueden disminuir tu nivel de energía, y decrecer la confianza y seguridad en ti misma, hazte a un lado. “Al permanecer junto a ella podemos tener sentimientos de angustia y depresión, tener altos niveles de estrés que se traducen en contracturas y rigidez corporal. Nos hace sentir vacíos, cansados, como si nos hubiesen succionado nuestra vitalidad y nos genera enfermedades psicosomáticas (dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, etc.)”, señala el psicólogo Barrera Méndez.

Una persona dañina o tóxica puede tener muchas características, pero básicamente te hará sentir incómoda. Pueden estar en el trabajo y en la escuela, pero también ser parte de nuestra familia y amistades; además, muchas veces nuestra relación con ellas es inevitable.

No permitas que te afecte, para lograrlo el especialista sugiere:


  • Alejarte de ella. No le permitas el acceso a tu intimidad ni le des información personal, eso le quitará el poder de hacerte daño.
  • Si no puedes evitar convivir con ella en el trabajo o en la familia, trata de abstraerte de su presencia y acciones. Trátala con respeto, pero con el mínimo contacto.
  • No prestar atención a su comentario o comportamiento ‘tóxicos’, simular que pones atención aunque en realidad no la escuchas.
  • Neutralizarla con amabilidad. No demuestres que sus comentarios o acciones te lastimen.
  • Utilizar tu sentido del humor, así le demostrarás que no te enganchas fácilmente y no te afecta lo que hace o dice.

Vía: VANIDADES.