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5 productos light que no son tan saludables como pensabas

alimentación, dieta, enfermedades, metabolismo

Yogur, granola, jugos, aderezos y snacks. Te decimos por qué pueden no ser tan buenos para ti y cuáles son las mejores alternativas.

Cuando se trata de cuidar la línea o intentar perder unos kilos todas recurrimos a lo que esté a nuestro alcance. Comprar y consumir productos light es una de las opciones más sencillas. El mercado ofrece una amplia gama de alimentos y es muy fácil adquirirlos cuando vas al súper pero ¿realmente qué hay detrás de la comida light? ¿Es tan buena como crees? La nutrióloga Rocío Oblea* te ayuda a descubrirlo y te orienta para tomar decisiones que favorezcan tu salud.

Yogur


Aunque el yogur es uno de los elementos que por tradición se consideran más sanos a la hora del desayuno, quizá tenga un gran ‘pero’. En efecto, aporta proteínas, vitaminas y calcio pero también contiene mucho almidón y es muy alto en azúcares.

“Erróneamente pensamos que nos va a saciar o nos va a ayudar a bajar más rápido de peso pero no siempre es así. Si lo vas a consumir, la recomendación es leer la etiqueta: busca los que como primer ingrediente tengan cultivo lácteo y no almidón modificado de maíz o algo que te diga que es un almidón. De lo contrario, de nada te va a servir. Busca siempre las versiones naturales o el yogur blanco, pues tienen menor cantidad de azúcares que los de sabores frutales”, afirma la nutrióloga.

Granola


¿No te encanta el coctel de frutas o el licuado con un poco de granola? El gran mito de esta rica mezcla es que por combinar avena, almendra, nueces, coco y pasas creemos ciegamente que nos darán grandes cantidades de nutrientes y fibra. La experta indica que en el proceso de su preparación a menudo se fríe, convirtiéndose al instante en un alimento con alto contenido en grasa.

De acuerdo con ella, una porción de granola te da cerca de 500 calorías, lo que equivale a 3 galletas tipo sándwich. Y si el objetivo era cuidarte, entonces no tendrás mucho éxito. Para conseguirlo lo mejor es optar por la avena sola y mezclarla con nueces, arándano y fruta fresca. El resultado será mejor y de esa forma vas a consumir menos calorías.

Jugos


Mucha gente considera que un vaso de jugo recién hecho es lo mejor en la dieta pero en palabras de la nutrióloga “beber un vaso de jugo natural de 250 ml es como si te comieras las 5 frutas que te tocan al día”. De hecho, indica que independientemente de los jugos light embotellados, no es la mejor idea tomar jugo aun siendo natural.

Al tomar esta bebida se consumen muchas calorías, lo que hacemos al prepararnos un rico jugo de naranja es beber su azúcar, sus calorías y –a menudo- tiramos el bagazo que contiene las vitaminas, los minerales y la fibra. La parte funcional literalmente se va a la basura.

Por otra parte, los jugos light embotellados normalmente tienen menos azúcar que las versiones originales, tienen azúcar añadida o para igualar el sabor del jugo natural se les agrega fructuosa, así como jarabe de maíz modificado. Esto es peor porque el cuerpo tarda más en asimilarlo. En este sentido, la especialista en nutrición señala que es mucho mejor tomar solo ocasionalmente jugos de fruta natural y cuando lo hagas, disminuir el consumo de más fruta en el día para evitar subir de peso. Y también afirma que siempre será mejor comer la fruta ‘a mordidas’ que procesada.

Aderezos


Las ensaladas siempre son mejores con aderezos y los que son light resultan más atractivos por tener hasta 50% menos grasa que los normales (o lo que indique la etiqueta) pero eso puede ser un arma de doble filo, pues al pensar que son más ligeros podemos cometer el error de ponerle otro poquito más a la lechuga.

Por otro lado, es común que esos productos estén hechos con aceites modificados, es decir transgénicos, por lo que generan más daño metabólico que los aceites normales. Además, cuando se les quita grasa, a veces se les agregan azúcares o almidones para mejorar su sabor, incluso se les puede añadir ingredientes para optimizar su consistencia, tal es el caso del aceite de palma que tampoco es el mejor para el organismo.

“Evita consumir productos que sean difíciles de procesar por tu hígado, antes de elegir un aderezo light, opta por poner una o dos cucharaditas de aceite de oliva natural a tus ensaladas y combínalo con especias para ponerle un toque extra de sabor. La alternativa es el vinagre balsámico que también es natural y le da un buen sabor a la comida”, señala Rocío Oblea.

Snacks


Las barras de 90 calorías o las energéticas que aman quienes van al gimnasio por ser altas en proteínas y con sabores irresistibles pueden tener almidón modificado o jarabe de maíz altamente modificado, explica la nutrióloga. Ambos ingredientes son la principal causa de cálculos biliares e hígado graso en general. Consumir estas barras por 3 o 4 meses puede generar daño a nivel orgánico.

En lugar de ayudarte a bajar de peso, notarás que no podrás reducir la cintura, que te va a costar bajar el área abdominal porque justamente todo eso se está quedando pegado alrededor de tu hígado. Al momento eliminan la ansiedad por su sabor dulce, el cual se logra con el jarabe de maíz de alta fructuosa que, a final de cuentas, puede generar problemas de diabetes porque hace que secretemos mucha insulina, eso hace que el páncreas se descompense y con el paso de tiempo nos genera una enfermedad metabólica.

Si no te puedes preparar una colación por andar a prisa come sola una de esas barras energéticas a la semana aunque lo ideal es tener en tu bolso una barra de amaranto o cacahuates naturales, pues te quitarán la ansiedad y no tendrán consecuencias graves en tu cuerpo.

Ahora que ya lo sabes, toma el control de tu menú y prepárate para notar los resultados por dentro y por fuera.

*Rocío Oblea es nutrióloga certificada en sobrepeso y obesidad por la FLASO (Federación Latinoamericana de Sociedades de Obesidad) y la AMEO (Academia Mexicana para el Estudio de la Obesidad). También es autora del libro “Diabetes, preguntas y respuestas más menús”.

Por: María Guadalupe Sandoval Meza
Vía: VANIDADES.