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5 señales de que estás corriendo mal

5 señales de que estás corriendo mal

Salir a correr o hacer running es algo que está muy de moda porque nos ayuda a perder peso, a sentirnos bien y a estar en contacto con nosotras mismas -y con la naturaleza si corremos afuera-. Ahora bien, a pesar de todo esto, correr puede convertirse en toda una pesadilla física si lo haces mal.

¿Será que tú lo estás haciendo como deberías? Estas son las señales de que no...

#1 Sientes dolor


Una entrenadora en el pasado me dijo algo muy importante: “Si sientes dolor tienes que parar porque algo no va bien”. Si algo te duele mientras estás corriendo es porque hay algo que no estás haciendo correctamente y debes parar y reconducir tu forma de correr.

Si eres nueva en esta actividad, un poco de dolor es normal y esto no significa que tengas algo mal, pero si dura por unos días podría ser señal de una lesión y deberás revisarlo.

#2 Sientes los músculos tensos


Si tienes los músculos tensos puede ser el resultado de no haber calentado suficiente. Es necesario que para evitar contracturas y lesiones por tener los músculos tensos realices estiramientos dinámicos. Además tendrás que empezar siempre a un ritmo bajo e ir aumentándolo poco a poco.

Piernas


#3 No tienes motivación


Es posible que no tengas la motivación suficiente para salir a correr y que te guste la idea de quedarte en el sofá viendo la tele... esta puede ser otra señal clara de que algo no estás haciendo bien. Si te cuesta correr por ti misma, lo ideal es apuntarte a un grupo de corredores para que ellos puedan contagiarte su entusiasmo.

#4 Miras demasiado el móvil


¿Te llevas el móvil a correr? Puedes llevar una riñonera con tu móvil para correr para estar localizable o por si ocurre algo (y para llevar las llaves de casa) pero no es una buena idea que te distraigas mirándolo (a no ser que sea totalmente necesario) porque te enfriarás.

#5 Te cansas muy rápido


Si te cansas muy rápido es porque no has encontrado aún tu ritmo. Además, para no cansarte más de la cuenta deberás evitar empezar demasiado fuerte la carrera; tienes que comenzar con un ritmo moderado (para comprobarlo deberás poder hablar mientras corres sin ahogarte). Podrás aumentar el ritmo, pero siempre poco a poco y cuando te encuentres cómoda con el ritmo que llevas.


Por: Maria Jose Roldan.
Vía: iMUJER.