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El poder de las mujeres alfa

Beyoncé

Beyoncé, Jessica Alba, Hillary Clinton, Sarah Palin, Kris Jenner y, cómo no, también la diva doméstica Martha Stewart. Aunque a primera vista parecen muy diferentes entre sí, todas son mujeres alfa; líderes naturales que no esperan por un hombre que les dé su lugar, porque ellas saben quiénes son y el lugar que ocupan, que no es por encima ni por debajo de otra persona. ¿Te parecen criaturas formidables y hasta un poco intimidantes? Te aseguramos que la mujer alfa no es, como algunos pueden pensar, una aplanadora que va por la vida imponiendo sus deseos. Tampoco aspira a actuar como un hombre ni es menos femenina, dulce y amorosa que el promedio. Ella es, simplemente, una persona segura de sí misma y emprendedora.

La mujer alfa no espera a que otros la aprueben para sentirse bien consigo misma y tiene un sano nivel de autoestima. Pero quizás su característica más marcada es que se siente competente para la vida. Los retos no la intimidan, porque está segura de que si no sabe algo, lo puede aprender.

EL GEN DE LÍDER


Si crees que estas cualidades son innatas, tienes razón. En muchos casos la mujer alfa nace con el gen de líder plasmado en el ADN. Pero hay una buena noticia: en otros casos no es así. Muchas han aprendido a asumir las características de una alfa para empoderarse y tomar el control de su vida.

Y eso, ¿cómo se hace? Es muy simple: las características de una mujer alfa, aunque no sean innatas en ti, son comportamientos que puedes aprender y practicar en tu vida. ¿Que los sientes antinaturales? Haz como dice el famoso principio sicológico: “Finge serlo hasta que lo seas”. Y es que cuando actúas de una manera afirmativa, las personas comenzarán a verte así, precisamente. Entonces obtendrás resultados diferentes y comenzarás a cambiar cómo te ves a ti misma… lo cual crea un círculo virtuoso.

Esto no es producto de la magia; es la neuroplasticidad en acción. También conocido como plasticidad cerebral, este es un término que se refiere a las alteraciones en las vías nerviosas por los cambios en el comportamiento, el medio ambiente, los procesos neuronales, el pensamiento y las emociones. Este concepto ha sustituido a la posición mantenida anteriormente de que el cerebro es un órgano fisiológicamente estático. En otras palabras: cuando cambias tu comportamiento, se cambia tu cerebro.

Por lo mismo, si deseas convertirte en una mujer alfa, debes comenzar a actuar como una de ellas. Con el tiempo y la práctica ¡lo serás! Aquí tienes lostips para lograrlo.

El poder de las mujeres alfa


CÓMO SER ALFA EN CINCO PASOS


1. EXPRESA TU INDIVIDUALIDAD. Esto quiere decir que ya no te ocultas detrás de una personalidad diseñada para no hacer olas y agradar a todos. Di lo que realmente sientes, opinas, amas, odias, prefieres o rechazas. No tienes que ser agresiva y mucho menos pelearte con la humanidad; se trata de entender que tienes el derecho inalienable de ser tú misma. Y que eres lo suficientemente fuerte para sostener tu posición aunque no sea la más popular. Comienza poco a poco a dar pequeños pasos. Al principio te resultará difícil, pero —créenos— con el tiempo no podrás imaginarte otra forma de ser. “La primera vez que expresé una opinión política diferente en mi familia, ¡me quería morir!”, cuenta Alicia, de 46 años. “Pero poco a poco fui comprobando que lo que los demás piensen de mí no es el fin del mundo. Ahora disfruto los debates”.

2. TOMA LA INICIATIVA. La mujer alfa es dinámica y emprendedora. Muchas personas dependen de ella, pues la alfa propone, resuelve y ¡actúa! Esto no quiere decir que ella se mueve por caprichos o que toma decisiones sin considerar el efecto de sus actos o el impacto que puedan tener en los demás (por ejemplo, algunas decisiones deben tomarse en pareja). Lo que sí quiere decir es que esta clase de mujer es su propio motor y no espera a conocer la opinión de otros para entonces forjarse la suya. Tampoco a que otros la motiven o le den permiso para actuar cuando sabe cuál es la acción necesaria. Al mismo tiempo, ella asume con entereza las consecuencias de sus actos. El segundo paso para dejar aflorar tu lado alfa es sintonizarte con tu voz interior y escuchar cuando te motiva o te pide tomar acción. Cuando eso que te dice tu voz interior es positivo para ti y no le hace daño a otra persona, no la calles solamente por temor a hacer olas. Y si decides actuar, hazlo con paso seguro. Recuerda, pase lo que pase, la mujer alfa es flexible y resistente; para ella no hay fracasos, solo lecciones.

3. PIDE LO QUE DESEAS. La mujer alfa es clara y directa; no insinúa para que otro adivine, pues sabe pedir lo que necesita, desea o espera con amabilidad, pero sin rodeos. Para ser como ella, comienza a usar un lenguaje afirmativo en todas tus interacciones. Por ejemplo, en la tienda, cuando tienes que devolver lo que compraste, no preguntes “¿Puedo devolver esto?”, ya que de esa manera asumes la posición pasiva. Con la misma amabilidad, expresa lo que deseas: “Vengo a devolver esto”. Si das por hecho que tus deseos son válidos, y los expresas así, los demás también lo creerán.

4. CULTIVA TU ESTILO. La alfa se conoce, se valora, se respeta y —muy importante— se ama, sea cual sea su “envase”. Por supuesto, la mujer alfa se esmera en su apariencia física, pero su énfasis no está en llenar las expectativas de la moda o de la sociedad, sino en estar saludable y sentirse bien consigo misma. De esa manera irradia carisma y positivismo. ¡Por algo siempre sobresale y es un verdadero imán de gente! Recuerda, la auténtica mujer alfa no sufre ante la primera arruga o porque no tiene las medidas de la modelo más hot del momento. Ella es única y lo sabe. Es por eso que el cuarto paso para cultivar tu espíritu alfa es dejar que tu apariencia física refleje quién eres y cómo te sientes, y no lo que dicta la sociedad.

5. SÉ INTOLERANTE. ¡Sí, leíste bien! La mujer alfa es intolerante, pero fíjate qué es lo que no acepta en su vida: las relaciones abusivas, la falta de respeto, el chantaje emocional, la dependencia malsana y las interacciones tóxicas. La auténtica alfa opera desde una base de fuerza y seguridad en sí misma. Esto la hace una persona independiente, que mantiene relaciones auténticas tanto en su vida personal como profesional. La mujer alfa se siente fuerte y genuina. ¿Entiendes por qué resulta tan magnética y atractiva?

Por: G.B. Hernández.
Vía: VANIDADES.