Lo Más Reciente

¿Por qué sólo en el 46% de las culturas se besa en la boca?

 ¿Por qué sólo en el 46% de las culturas se besa en la boca? Foto: Giphy

Menores de 18 años: Esta página podría tener contenido no apto para su edad.

Es probable que pienses que el beso en la boca, ese signo romántico omnipresente en nuestra cultura, el beso 'de verdad', según los hormonales púberes, sea el gesto de amor universal por excelencia. No te culpamos, nosotros también lo creíamos y, de hecho, también la ciencia lo daba por sentado. Hasta ahora.

Resulta, sin embargo, que la particular acción de juntar tu boca con la de alguien más para compartir salivas durante un tiempo determinado y, de paso, también unos 800 millones de bacterias, no es asunto de todas las culturas. Para ser excatos: sólo el 46% de ellas lo practican, de acuerdo con un estudio recientemente realizado por un equipo encabezado por Rafael Wlodarski, de la Universidad de Oxford, en Inglaterra.

A decir verdad, en muchas sociedades, la idea de besar a alguien más en la boca roza lo repugnante y, en el reino animal, pueden contarse con dos dedos de una mano las especies que lo practican. Entre las culturas recolectoras, como la de la tribu Mehinaka de Brasil, el beso en la boca es intolerable y bárbaro. Esto ha conducido a algunos expertos a presumir que entre nuestros antepasados tampoco existía.

El beso en la boca podría ser, en efecto, un invento bastante nuevo, afirma Wlodarski. La evidencia más antigua de esta práctica se encuentra en un texto sánscrito de hace poco más de 3 mil 500 años, donde se describía el besar como “inhalar el alma del otro”. Por otro lado, en ningún jeroglífico egipcio se representan figuras humanas besándose, por muy cercana que sea la descripción de su relación sentimental y física.

En el mundo animal las pista son confusas. Por un lado, los chimpancés se besan en la boca, como ha observado el primatólogo Frans de Wall, de la Universidad Emory de Atlanta, Estados Unidos. Después de pelearse, el ritual de reconciliación entre estos animales suele incluir besos y abrazos, pero de hecho es más común entre machos y nunca tiene una función sexual.

Los primos de los chimpancés, los bonobos, se besan en la boca durante el sexo… pero debe considerarse que los bonobos usan el sexo incluso como gesto de saludo y signo de afirmación, por lo que la observación debe tomarse con pinzas. Por lo que respecta al resto de los animales, no se tiene ninguna noticia de que se besen.

¿Y entonces, por qué besamos los que besamos? Aunque el beso no sea compartido por la mayoría de las especies y ni siquiera esté presente en la mitad de las culturas, es probable que tenga un origen biológico que sí está presente, al menos, en el grueso de los mamíferos.

A la hora de buscar y juzgar parejas potenciales, diversas especies usan su olfato. Los jabalíes machos producen un olor acre que resulta atractivo para las hembras. Entre los hamsters, son las hembras las que liberan estos aromas para atraer al sexo opuesto y entre los ratones, los aromas varían ampliamente para evitar el incesto y garantizar la riqueza genética.

De acuerdo con una investigación publicada en 1995, las mujeres prefieren el olor de hombres genéticamente diferentes a ellas y, según otra, realizada en 2013 por el propio Wlodarski, el olor juega un papel fundamental a la hora de considerar exitoso o no un beso, sobre todo durante el periodo de fertilidad femenino.

Según Wlodarski, los besos pueden ser gestos socialmente aceptados o políticamente correctos que ciertas culturas han desarrollado para olerse muy de cerca. Así de extraño, así de sencillo.

Vía: Terra.