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¿Cómo volver a confiar en un hijo que te mintió?

¿Cómo volver a confiar en un hijo que te mintió?

Quizá nunca imaginaste que tu hijo/a, a quien has dedicado tanto tiempo, te mienta, traicione tu confianza. Si no hallas consuelo y te faltan las fuerzas para perdonar y volver a confiar, este artículo te será de gran ayuda.

Los primeros tiempos


Si estás pasando por esta situación ya te habrás dado cuenta de que perdonar significa mucho más que no hablar más del asunto, ya que lo que ha sucedido ha socavado la confianza que existía entre tú y tu hijo.

Dado que se necesita confianza mutua para que toda relación humana salga adelante, las dos partes, tu hijo y tú, tienen muchas cosas que hacer para recuperar ambas cosas: la confianza y la relación.

Las primeras semanas luego de que el problema entre ustedes sale a la luz son las más difíciles, pero no hay que descorazonarse: la confianza entre una madre y su hijo o hija siempre tiene arreglo, con un poco de trabajo de ambas partes.

La sinceridad ante todo


Aunque te sientas dolida, no pagues a tu hijo con mentiras, ni con medias verdades ni con la “terapia del silencio”. ¡Mentirle o no hablarle empeorará mucho las cosas!

Lo mejor es conversar francamente porqué y cómo se ha llegado a esta situación, aunque en un principio se sientan algo incómodos al hacerlo, pero no olvides que la falta de comunicación sólo empeorará más las cosas.

Si no abordas prontamente el tema que los separa, costará más curar las heridas. Recuerda que hay ciertas razones por las que los niños mienten.

¿Por qué hablarlo?


La idea no es buscar culpables, sino que tu hijo (¡y quizá tú también!) aprenda ciertas lecciones de esta situación y fortalecer la relación entre ustedes: que aprenda que traicionar la confianza de una persona hiere sus sentimientos y que esto no es tan fácil de solucionar ni de olvidar.

Pero al percatarse de las razones por las que han llegado a esta situación podrán hacer los cambios que con el tiempo les lleven a una relación aun mejor que antes del problema.

Trabajen en equipo


En lugar de enfrentarse y pelear cada vez que conversen sobre la falta de confianza mutua, intenten colaborar para que esto no vuelva a suceder. Si es necesario, como mamá, fija nuevas pautas para tu hijo. Sé comprensiva pero firme.

¿Y si todo esto fracasa? Sé paciente, y no dejes de poner límites a tu hijo de acuerdo con su edad. Cuando crezca quizá mejore en su conducta y podrás confiar en tu hijo o hija más plenamente. Pero por el momento ¡nunca interrumpas el diálogo!

Por: Mery Preiti.
Vía: iMUJER.