Lo Más Reciente

¿Qué pasa cuando vas de antro a los 30?

Las crudas y las desveladas ahora valen por tres. Foto: CBS

Seguramente extrañas ir de antro, cada vez pasa más tiempo sin que veas a tus amigas y tal vez están planeando salir juntas "como en los viejos tiempos", pero más vale que sepas que NADA será como en los viejos tiempos.

Aunque todo esté "igual", tú ya no estás para ciertos trotes, así que mejor aprovecha que ya hicimos una investigación de campo para que nada te tome por sorpresa.

Debes saber que, en mis épocas de juventud en éxtasis (de mis 20 a mis 25), era igual de copita que Lindsay, Paris y Britney juntas, y era FAN de ir al antro. Pero ya sea por la crisis de los 30 o porque las crudas me duran tres días, le bajé a los alcoholes y ahora sólo asisto a esos “divertidos” lugares de vez en cuando.

Sin embargo, hace unos cuantos fines de semana, mi amiga Jime andaba chipi, por lo que las demás paleras decidimos alegrarla con una visita recreativa al República. Para los que no sepan qué es –yo tampoco sabía–, República es un antro en Polanco que aparentemente está de moda, y donde pasan música pop fresa de esa que me gusta para mover el esqueleto.

La verdad, la pasé a todo dar baile y baile, brinque y brinque con el punchis punchis y con mis amiguis, pero también, mientras veía a mi alrededor, me puse a analizar lo diferente que es ir al antro a mi edad (29 añitos).

Aquí les van mis reflexiones (las cuales apunté en mi cel mientras bailaba “El taxi”, la MEJOR canción del momento):

1. A esta edad, uno ya no espera en la cadena.


Después de sufrir maltrato y minutos perdidos afuera de una cadena cuando tenía 15 años, a mi edad, si no me dejan pasar en menos de 5 minutos, me voy a dormir (y no hay pedo).

2. Al entrar, te fijas en las salidas de emergencia.


Porque uno nunca sabe.

3. Te quejas del aperre.


OBVIO menté madres por la cantidad de gente que había, pero también pensé: “¿No deberíamos pedir una mesa? Ya ganamos nuestro dinerito para poder darnos un lujo…”. Pero después pensé que tengo que pagar agua, luz, renta, mantenimiento, etcétera… Entonces mejor me fui a la barra a pedir una chela.

4. Te shockea ver que alguien pide perlas negras.


Un par de pubertos calientes pidieron unas perlas en la barra y me dieron ganas de impedirlo con un “¡NOOOOOOOOO, LA CRUDA LES VA A DURAR 4 DÍAS Y NO SE VAN A ACORDAR DE NADA!”.

5. Shazam es tu mejor aliado.


Cuando no vas mucho al antro, como que te pierdes de éxitos musicales populares entre los menores de 24 años. Así que, mientras bailábamos en circulito en la pista, mis amigos y yo sacábamos Shazam para ponernos al corriente. “¿Quién es Calvin Harris?”.

6. Evitas peleas.


Siempre he sido enemiga de las personas que van al antro a echar pedo, pero el sábado pasado, mi amiga Jimena –ya andaba malita de su alcohol–, andaba bailando “Si no te quisiera” imitando a Belinda, cuando una niña (como de 20 años) le dio un codazo sin querer.

“Oye, sí te encargo que no me empujes”. No sé qué le empezó a decir la niña, pero venía con ocho amigas, así que le dije a Jime que le bajara de huevos porque CERO quiero que unas pubertas me rompan la nariz.

7. Eres más consciente.


Pides aguas minerales entre chupes porque no quieres tener cruda al día siguiente.

8. Criticas la decoración.


La decoración y ambientación de este lugar me recordó al Classico del sur (que obviamente ya está cerrado) y pensaba mientras veía los muebles: "¿serán los mismos?"

9. Los pubertos sufren de alta autoestima.


Y entonces te llegan a ligar con las frases más chafas de la historia (¡Qué importa que tengas 29 y yo 23! ¡El amor no tiene edad!/ ¿No quieres ser asaltacunas? Sabes a lo que me refiero, ¿no?), o te dan una vuelta mientras vas pasando. También te cinturean na más porque sí… ¡Ah ok!

10. Te preocupa la hora.


Vi 4:30am en el celular y en ese instante pedí mi Uber, porque las desveladas duran hasta el martes.

Por: ActitudFEM
Vía: Excélsior.